Mucho se ha escrito sobre Juana de Arco, llamada “la Virgen de Orléans”. Se conocen varios teatros, películas y documentarios sobre su vida. Hasta hoy en día esta santa tiene un gran poder de atracción.
Muy inusual fue la aparición de esta virgen de Lorraine, que logró liberar a Orléans de las tropas inglesas y en consecuencia se dio la coronación de Carlos VII como rey.
Así es bien comprensible la afirmación de
algunos autores que ven con la llegada de Juana el punto clavo del cambio en la guerra de los cien años. Hasta hoy en día quedamos estupefactos sobre la decisión divina de elegir justamente a una joven muchacha, que no sabía nada del arte de la guerra, para realizar semejante obra.
No importa desde qué perspectiva veamos a Juana de Arco, siempre nos toparemos con Dios, a menos de que relacionemos su actuar con ocultismo o la tachemos de religiosa fanática.
“Dios ha elegido lo débil, para derribar lo fuerte” dice el Nuevo Testamento. Ésto se hace vivísimo en la elección de la Virgen de Orléans.

Basílica de la Vírgen de Orleans

A Juana de Arco se le parece el Arcángel Miguel, Santa Catalina y Santa Margarita

Juana nació el 6 de enero de 1412 en el pequeño pueblo de Domrémy, en Francia. Según el testimonio de los vecinos y conocidos fue una niña piadosa y encantadora, que como todos sus pares, no sabía leer ni escribir. Su formación religiosa la recibió de su madre Isabelle y del párroco.
A los 13 años tuvo una aparición en el huerto de su padre Jacques, de San Arcángel Miguel, el patrono de Francia. Desde este momento los santos del cielo se encargaron de su formación religiosa y de prepararla para su misión; de manera especial santa Catalina de Alejandría. Hasta cumplir los 17 años no habló con nadie sobre estos sucesos y poco a poco se le iba aclarando más que había sido elegida para llevar a Carlos VII a Reims, con el fin de que éste fuese coronado como rey; y de terminar ella con la ocupación inglesa.
Ya a los 17 años emprendió su misión.

atrás

Basílica de Juana de Arco

Sta. Juana de Arco en el combate contra los ingleses, con la bandera adelante

Después de un intento fallado, logró ser presentada a Carlos VII y pudo convencerle de que había sido enviada por Dios para llevarlo a Reims y coronarlo allí. Además pidió tropas para liberar a Orléans, en ese entonces ocupada por los ingleses. Después de un juicio positivo de la iglesia, Carlos le concedió todos sus pedidos.
Juana liberó con los soldados - como lo había predicho - a Orléans, y los llevó a una victoria tras otra. Obviamente los soldados franceses habían cogido coraje, mientras que los ingleses perdían el ánimo.
Juana no era cruel. Ella jamás mató a nadie, y se apiadaba de sus enemigos heridos.
Con alegría hubiera visto que los ingleses se retiraran pacíficamente, lo que les pedía constantemente y les prometía libre retirada. Pero cuando se negaban, ella no dudaba en ahuyentarlos con violencia. Dios se había puesto de lado de los franceses con la llegada de Juana de Arco. De eso no dudaban los franceses que estaban al lado de Carlos VII, y que querían ver a Francia liberada.
En cambio los ingleses y sus aliados acusaban a la Virgen de Orléans de tener un pacto con el diablo; y por este motivo querían quemarla.
Mientras Carlos VII, coronado finalmente en Reims, escuchaba a Juana de Arco, los franceses eran invencibles. Pero no se hizo esperar la traición, que Juana temía aún más que la muerte en batalla. En vez de escuchar los consejos de la Virgen, Carlos VII comenzó a negociar con los Burgueños, que eran aliados de los ingleses. Pronto acabaron las victorias en la batalla de Juana, y en Compiegne cayó presa.

atrás

Basílica de Juana de Arco

Carlos VII es coronado Rey de Francia en Reims, atrás vemos a Juana de Arco con la bandera.

Ahora comenzó una lucha aún peor para Juana. Después de que nadie quiso pagar por su rescate, fue entregada en manos de los ingleses. Esto es un capítulo muy vergonzoso de la Iglesia, en el que el obispo de Beauvais, que estaba de parte de los ingleses, tuvo la bajeza de hacerle a la Virgen un proceso extremadamente injusto.

La meta era clarísima de antemano: Juana debería ser quemada como bruja, para debilitar la fe del pueblo y para debilitar el poder del rey Carlos, que pues entonces se habría hecho coronar por una bruja.

Juana no tenía chance alguna en este juego sucio. A pesar de incontables trampas que le ponían, ella contestaba con gran sabiduría; mas a lo largo de meses de procesos llenos de fraudes, lograron juzgarla como hereje.

Como fiel hija de la iglesia, a Juana se le rompía el corazón de ser llevada a la hoguera temida, justamente por un obispo.

Llegó la hora del martirio para Juana, aún cuando ella esperaba hasta el último momento por una salvación física. Recién pocos instantes antes de expirar comprendió que con la entrega de su vida obtendría la mayor victoria. Llegó a ser muy semejante a su maestro y Señor, al que invocó siete veces antes de que las llamas terminaran con su vida terrena. En su sufrimiento y muerte se unió de manera particular a su amado Jesús.

Veinticuatro años después, la Iglesia romana declaró nulo el proceso de Juana de Arco, y en el año 1920 fue canonizada.

atrás

Basílica de Juana de Arco

Juana recibe la Santa Comunicón antes de ser llevado a la hoguera.

La misión que Dios confía a una persona, no termina con la vida terrenal, como lo podemos deducir del testimonio de la Escritura y de historias de milagros realizados por santos después de su muerte; sino que ésta sigue, de manera transformada, en la eternidad.
La Virgen de Orléans ha luchado contra una ocupación terrena, para coronar el verdadero rey de Francia. Ella quería que Carlos VII reinara como “el vicario de Dios en la tierra”, en servicio del Rey Jesucristo.
Por supuesto esperaba de él que rigiera de manera rectísima ante Dios, después de haber recibido una evidente ayuda divina por medio de ella.

„Balta Lelija“ es una iniciativa profética para contraponerse al “espíritu anticristiano”. Este espíritu anticristiano prepara de manera especial la venida de un nuevo, o incluso del último Anticristo. De las sagradas escrituras, de la tradición y de algunas visiones proféticas podemos deducir que será un gobernador, que con la ayuda de Satanás engañará y tentará a la gente. Aspirará tener por algún tiempo el poder político mundial, tanto como el dominio sobre las almas. Sabrá utilizar todos los medios de comunicación modernos y la tecnología. Todos sabemos, como hoy en día es posible un amplio control sobre la vida privada y pública.

Aunque la Iglesia vea hoy en día que el poder estatal está previsto con una mayor autonomía que la que tenía en tiempos de Juana de Arco; el poder seglar se construye, sin embargo, sobre valores precedentes a él, que no son creados.
Los gobiernos sólo son legítimos si están puestos en servicio verdadero al hombre y si respetan, apoyan y protegen los valores humanos, que, según la visión de la fe, tienen su origen en Dios. Se sobreentiende que los gobiernos estatales legítimos deben estar construidos sobre un fundamento de justicia, así como que cada persona debe rendir cuentas ante Dios su Creador por su vida; y de manera especial lo deben hacer aquellas personas, que representan y gobiernan las naciones.

Justamente estas reglas básicas serán violadas por el gobierno anticristiano. Probablemente los valores no serán atacados directamente, pero llenados con otro contenido. Tal vez el Anticristo no negará la existencia de Dios y respetará las religiones, pero intentará despojarlas de su fondo de verdad “y actuará como si Dios hubiera perdido importancia”. Su dominación será llena de engaños y dejará a las personas ciegas frente a sus verdaderos propósitos.
Como lo atestigua la Santa Biblia, se alzará sobre todo lo que es santo y lo que es llamado Dios. Anhelará ser adorado y admirado como bienhechor de la humanidad, abusando así de la apertura del hombre para Dios.

atrás

Juana de Arco ardiendo en llamas. La muerte fue su última victoria.

Ahora queda más claro por qué una santa como Juana de Arco arderá en todo sentido de la palabra para evitar que suceda lo descrito anteriormente. Ella no quería admitir la dominación de un rey ilegítimo y para eso incluso entró en batalla terrena. Hoy en día tenemos un enfrentamiento espiritual, y el peligro del imperio de un “rey ilegítimo”, que será el encargado del “príncipe de este mundo”, acecha el mundo entero.
Sin duda la lucha está desenvolviéndose en distintos niveles y las potestades del maligno luchan para separar al hombre de Dios y entregarlo a su proprio arbitrio. Juana de Arco no dudará en intervenir con sus amigos y compañeros celestiales en semejantes situaciones. Por eso le confiamos nuestro patronado con toda esperanza, sabiendo también que los conflictos nos pueden llevar hasta el martirio. “Balta Lelija” no tomará las armas de este mundo. Ésta no es nuestra tarea. Pero en servicio del verdadero rey de la humanidad - de Cristo mismo - nos toca evitar en toda manera posible la dominación y la influencia del Anticristo sobre el mundo.
Según el Apocalipsis, este último Anticristo será vencido por Cristo en su segunda venida y será destituido cuando se lancen al abismo “la bestia y el falso profeta.”
No conocemos ni el tiempo ni la hora del retorno de Cristo, pero con la ayuda divina estaremos vigilantes para anunciar el mensaje salvífico del evangelio y para observar cuidadosamente los signos del tiempo, como nos lo enseñó Jesús. La Virgen de Orléans, con su despierto anhelo por reconocer y cumplir la voluntad de Dios, el que ya mostró en tierra, estará con todos los que confíen en ella en esta batalla. Se preocupará de que no estemos dormidos en la hora de la lucha y de que pongamos nuestra esperanza siempre más en la ayuda celestial que en nuestras pobres posibilidades terrenas.

Elija, Vilnius, Julio 2008
atrás



Dibujos de la vida de Juana

Haga clic aquí para llegar a la galería.