La misión llega a Ciudad Juárez

Después de Santa Misa en catedral con el obispo de CD Juárez



01.03.15 Domingo: En la noche cantamos la Santa Misa en el Vidafest, un evento Pro-vida, precedida por el obispo auxiliar local. A pesar de no poder presentar la iniciativa a los fieles, pudimos distribuir muchas estampitas y CDs.

02.03.15 Lunes: En la mañana tuvimos una conversación con el hermano M. de los Legionarios de Cristo, para preparar nuestro próximo concierto en la Universidad Anáhuac. Dijo que talvez nos organizaría en el 2016 un concierto en Roma, y quería ver cómo podríamos invitar a nuestro querido Papa emérito Benedicto.
En la noche acompañamos con nuestros cantos un requiem.

03.03.15 Martes: Dimos un concierto en el auditorio de la parroquia „San Miguel Arcángel“ para unas 150 personas. A pesar de que el lugar no invitaba mucho al recogimiento, las personas se dejaron tocar por la oración y la música, lo que muchos nos aseguraron luego.

04.03.15 Miércoles: Día del concierto en el colegio „Cristóbal Colón“, que había sido preparado durante mucho tiempo por diferentes personas. ¡ Es imposible predecir cuántas personas asistirán a cada evento! A veces se cuenta con centenas de oyentes y sólo llegan unas docenas; otras veces se espera sólo un par de personas y de pronto asisten cientos de fieles! También esta vez fue así, pues habíamos hecho propaganda en diversos medios (entre otros también a través de la revista „Desde la fe“, que había publicado la oración en más de 600.000 ejemplares) y realmente no teníamos idea de cuántas personas llegarían.
Bueno, al fin y al cabo llegaron unas 250, que durante todo el concierto estuvieron muy atentas, por lo que pudimos darles una presentación más extensa de la iniciativa. El resultado fue que se llevaron más de 16.000 oraciones para distribuirlas en diversos lugares, entre ellos llevaron la oración hasta Nicaragua, pues había asistido una señora nicaragüense, que nos describió un poco la situación criminal que vive su país actualmente. Decía que la nación vive como en una „paz aparente“, mientras que al fondo mucho va mal.

05.03.15 Jueves: Partida para el Norte del país, a la Ciudad Juárez, que algunos años atrás tenía la mala fama de ser la urbe más peligrosa del mundo.

06.03.15 Viernes: Al llegar al aeropuerto de la ciudad, me esperó la desagradable sorpresa de que no encontraba mi Visa, por lo que me dijeron que no podría regresar luego a la Ciudad de México, pues Ciudad Juárez tiene reglas especiales por ser frontera con los EEUU.
Pero nuestro Padre Celestial supo darle la vuelta a la situación, llevándome de este modo al cuartel policial, donde tenía que presentar mi demanda por un nuevo documento. Allí tuve la impresión de que el Señor me pedía orar por un fortalecimiento de la policía local y por que fueran quebrantadas posibles conexiones ilegítimas con grupos criminales. Además el policía que me atendió me pidió que orara por él y por su familia, y me indicó un póster que mostraba sus compañeros que habían fallecido en el combate contra las fuerzas criminales. Oré también por ellos y por las miles de mujeres que han desaparecido en el transcurso de los años de una manera muy extraña y de quienes jamás se ha vuelto a escuchar nada. No pocos suponen que detrás de estos secuestros existen prácticas ocultas, puesto que frecuentemente es el mismo tipo de mujer que desaparece. Talvez esté relacionado con el espíritu que en aquel entonces empujaba a los aztecas a ofrecer de una manera tan sangrienta a miles de víctimas humanas y que quizá no ha sido superado aún del todo.
Todo esto lo integré en mi oración al visitar una capilla expiatoria en el centro de la ciudad a mediodía, donde oré por la sanación de la historia de México.

Para mi sorpresa y gracia, el policía me contó que a 200 Km de allí se encontraba un pueblo de menonitas, de los cuales muchos llevan mi apellido, que en Alemania mismo es muy raro de escuchar.

Más tarde la Providencia también me llevó al edificio estatal de la inmigración, donde debía ser elaborado mi nuevo documento. También allí oré para que sea fortalecida la autoridad estatal y para que posibles conexiones con estructuras criminales y la corrupción lleguen a un fin.

En el transcurso de la mañana dimos una entrevista en la emisora de radio diocesana „Radio Guadalupana“, para luego visitar la Catedral, donde queríamos probar el equipo de sonido presente. El párroco se mostró muy amable con nosotros y nos contó un poco sobre la historia de la iglesia bastante antigua. Lamentablemente ésta tuvo que ser reemplazada casi en su totalidad por una construcción moderna que combina poco con las torres antiguas.
Después fuimos nuevamente a la radio, donde acompañamos un programa para jóvenes. Los responsables de la emisora se comprometieron a transmitir diariamente nuestra oración cantada, además de nuestra música.
En la noche cantamos la Santa Misa en la parroquia „Jesús el Salvador“, que se celebraba dentro de un retiro espiritual, al cual asistieron muchas personas de la región, y pudimos presentar la iniciativa.

07. 03.15 Sábado: En la mañana participamos en un desayuno con algunos sacerdotes.
A las 15:00 dirgimos una media hora de adoración en la parroquia ya mencionada, y nuevamente presentamos la iniciativa. Seguido dimos un concierto para unas 350 personas, que en su mayoría eran participantes del retiro. La emisora „Radio Guadalupana“ lo grabó y lo transmitió también en vivo. Después del concierto el párroco nos invitó a cenar a nosotros y a los organizadores del retiro. Juntos reflexionamos si sería oportuno que volviéramos a visitar la ciudad y lo planeamos hacer para finales del Adviento. Además nos hicieron diversas invitaciones a los EEUU, donde vive un gran número de mexicanos, a quienes valdría la pena invitar a orar por su país.

08.03.15 Domingo: En la mañana dirigimos una oración para iniciar el día de retiro.
A mediodía acompañamos con el canto la Santa Misa que el obispo oficiaba recién por segunda vez en su Catedral, ya que apenas diez días antes había sido instituido en esta Diócesis. Gracia a Dios tuvimos la oportunidad de presentar la iniciativa y de hacer juntos la oración. Después de la Eucaristía tuvimos un breve, pero muy amistoso encuentro con el obispo, y nos dio una bendición especial para el siguiente transcurso de la misión.
Lo más pronto posible regresamos a la parroquia, donde todavía pudimos cantar la mitad de la Santa Misa y presentar la iniciativa.
Para finalizar nuestra estadía, estaba previsto que dirigiéramos una última hora de adoración, lo cual lamentablemente no se pudo dar. Sin embargo recitamos dos estrofas del Himno Acatista e hice una última oración pidiendo por diversas intenciones, aparte de nuestra petición primordiales de la paz.
Directamente después fuimos al aeropuerto, para regresar a la Ciudad de México.